Siempre es tiempo de juzgar y reparar. Los muros de la Iglesia son viejos, pero si se decide entablar una buena restauración podrá perdurar. Los cimientos son Jesús, y cada uno de nosotros, las rocas vivas que formamos sus muros. Limpieza y saneamiento permitiran mirar al futuro con esperanza, pero todo realizado con caridad y amor. Hagamos de la Iglesia un pequeño jardín no un muro donde chocan las ilusiones y proyectos de muchos hombres y mujeres.
lunes, 28 de junio de 2010
La Socarreña
Siempre es tiempo de juzgar y reparar. Los muros de la Iglesia son viejos, pero si se decide entablar una buena restauración podrá perdurar. Los cimientos son Jesús, y cada uno de nosotros, las rocas vivas que formamos sus muros. Limpieza y saneamiento permitiran mirar al futuro con esperanza, pero todo realizado con caridad y amor. Hagamos de la Iglesia un pequeño jardín no un muro donde chocan las ilusiones y proyectos de muchos hombres y mujeres.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario