Solemnidad del Sacratísimo Corazón de Jesús, que, siendo manso y humilde de corazón, exaltado en la cruz fue hecho fuente de vida y amor, del que se sacian todos los hombres y todas las mujeres (elog. del Martirologio Romano).
- Dt 7, 6-11. El Señor se enamoró de vosotros y os eligió.
- Sal 102. La misericordia del Señor dura por siempre para aquellos que lo temen.
- 1 Jn 4, 7-16. Dios nos amó.
- Mt 11, 25-30. Soy manso y humilde de corazón.
El corazón de Jesús simboliza el amor infinito de Dios por todos, y es el centro de toda la Biblia. En Jesús, el hijo de Dios hecho hombre para nuestra salvación, se han cumplido todas las profecías sobre el corazón. En el corazón de Jesús de Nazaret, en la libertad del hombre Jesús, la cual es a la vez libertad divina, Dios ha permitido por fin que naciera en medio de su pueblo ese corazón en el que Dios se ha hecho hombre. Este año nos toca el evangelio de San Mateo que nos presenta a Jesús orando al Padre desde la intimidad del amor divino, e invitándonos a acudir a ese amor que está en su corazón humano y divino, un corazón manso y humilde. Su yogo son los mandamientos divinos, una carga ligera, comparada con la carga que supone a la larga el pecado y el alejamiento de este divino amor.
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