miércoles, 11 de junio de 2014
La Folía
SAN VICENTE ARROPA A SU PATRONA
La Virgen de la Barquera sale en procesión por tierra y mar
La villa barquereña se vuelca un año más para celebrar, de forma multitudinaria, La Folía
Dado el estado de la mar, el paseo en barco de la Virgen fue más corto de lo habitual
Los actos finalizaron con los cánticos de los picayos y la emotiva salve marinera
Con la fuerza de la tradición de unos de los festejos más venerados de la región, San Vicente de la Barquera cumplió con el rito de devolver a su patrona, la Virgen de la Barquera, a las aguas por las que, según la leyenda, llegó un lejano "martes de Pascua florida", y lo hizo arropada con la presencia de miles de personas que acompañaron la imagen en su recorrido por las calles barquereñas y en la procesión marítima.
Las campanas de la iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles comenzaron a repicar poco después de las seis de la tarde anunciando la salida del templo de la patrona barquereña, acompañada por un amplio séquito encabezado por el obispo de la Diócesis de Santaner. Vicente Jiménez. Antes se celebró una solemne misa que estuvo cantada por las Coral Barquereña.
Mientras, otros muchos vecinos buscaban sitio entre los barcos del puerto en espera e la procesión marítima, para los que este año, por primera vez, debían presentar un tique retirado con antelación.
En el recorrido de la imagen de la Virgen por las empinadas calles de San Vicente, numerosos fieles se iban sumando a la procesión, mientras los picayos se turnaban en grupos de doce para portar los 600 kilos de peso de las andas en las que se lleva a la patrona, hasta llegar a la avenida principal.
El bullicio de la gente y los sonidos de las sirenas y motores de los barcos cercanos desaparecieron milagrosamente, sin aviso previo, en cuanto el grupo de 16 picayas se colocó frente a su patrona y la cantó.
La tensión y los nervios, palpables en sus rostros, se esfumaron en cuanto comenzaron a sonar las panderetas que acompañaron a las antiguas melodías y a los movimientos reverenciales que acabaron con el unánime aplauso y el grito de "¡Viva la Virgen de la Barquera, el mozuco y sus acompañantes".
Este fue el momento previo al instante cumbre de la fiesta, cuando la imagen de la Virgen fue embarcada en el pesquero Lecue, que se recibió con muestras de júbilo, haciendo sonar el resto de la flota sus sirenas, al mismo tiempo que se lanzaba una potente traca, e iniciar así el paseo marítimo con el que, año tras año, os vecinos recuerdan su llegada y los marineros la reclaman protección.
El día soleado, pero acompañado de un desapacible viento nordeste, permitió a las embarcaciones salir a mar abierta, pero en un paseo más corto de lo habitual, en el que el Justo Lecue marcó el rumbo seguido por toda la flota barquereña que contó con un potente apoyo de seguridad con numerosos medios y personal.
Tras el paseo marítimo, la imagen de la Virgen fue desembarcada en el muelle pesquero, para desde allí proseguir la procesión terrestre hasta su santuario, en donde permanecerá a lo largo de todo el año.
Vicente Cortabitarte (El Diario Montañés) 5-05-14
www.eldiariomontanes.es
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