
30 de junio. + XIII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO.
- Sab 1, 13-15; 2, 23-24. Por envidia del diablo entró la muerte en el mundo.
- Sal 29. Te ensalzaré, Señor, porque me has librado.
- 2 Cor 8, 7. 9. 13-15. Vuestra abundancia remedia la carencia de los hermanos pobres.
- Mc 5 ,21-43. Contigo hablo, niña, levántate.
En esta niña de doce años y en esta mujer que lleva doce años sufriendo una enfermedad vergonzante, y en los personajes que las rodean, se manifiesta una atmósfera de desesperación y de fracaso, pues parece que nada se puede hacer. Y Jesús quiera mostrar algo más de lo que le piden, quiere mostrar la fe que cura y salva. Desde el esplendor de al verdad, Jesús nos quiere dar vida, una vida sin marginaciones, y nos quiere llevar a una vida eterna. Cada uno de nosotros estamos llamados a esta fe que atraviesa nuestro imposible, una fe que comienza donde nace la oración auténtica, en nuestra necesidad y pequeñez.
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