- 1 Re 19, 4-8. Con la fuerza de aquella comida, caminó hasta el monte de Dios.
- Sal 33. Gustad y ved qué bueno es el Señor.
- Ef 4, 30 -- 5, 2. Vivid en el amor como Cristo.
- Jn 6, 41-51. Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo.
Jesús dice que Dios nos enseña a todos a ser sus discípulos, pero no todos estamos dispuestos a aprender y terminamos entristeciendo al Espíritu cuando nos dejamos guiar por la amargura y la murmuración. ¿Cómo escuchar a Dios? Como le escucha Elías cuando era perseguido y se encontraba deprimido en el desierto. Elías clamó a Dios desde su pobreza y se encontró con un pan providencial que le hizo recobrar fuerzas y le animó a seguir su difícil camino. Jesús nos sigue diciendo que él es el pan que nos dará la vida eterna. Esta es la enseñanza que encontramos en la eucaristía cuando dejamos que el Espíritu Santo nos instruya.
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