
25 de agosto. + XXI DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO.
- Jos 24, 1-2a. 15-17. 18b. Serviremos al Señor, ¡porque él es nuestro Dios!
- Sal 33. Gustad y ved qué bueno es el Señor.
- Ef 5, 21-32. Es este un gran misterio: y yo lo refiero a Cristo y a la Iglesia.
- Jn 6, 60-69. ¿A quién vamos a acudir? Tú tienes palabras de vida eterna.
Amar los mandamientos del Señor y esperar lo que nos promete afirma nuestro ánimo para servirle. Sabemos que él tiene palabras de vida eterna, son espíritu y vida, y queremos gustar y ver su bondad. La crisis de algunos discípulos que se sienten escandalizados con las palabras de Jesús sobre comulgar con él la salvan san Pedro y sus compañeros cuando le dicen "tú eres el Santo de Dios". En esta respuesta está también la nuestra. Sabemos que él está en la eucaristía que hace a la Iglesia como esposa suya que es. Amar a Jesús presente en la eucaristía en su palabra de vida y en su cuerpo eucarístico es amar a la Iglesia.
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